poemas de amor a una mujer que amé.
1º
soy ciego, pero a una rosa
Por su fragancia la siento,
Cuando te huelo, mi vida,
Despierto.
cuando te cojo en mis manos
y te llevo hasta mi pecho
y de tu cuerpo, el aroma,
perfuma el sagrado lecho,
se abre una brecha en mi alma
y el corazón descubierto,
late, con raros latidos,
muy dentro.
bendigo la vida entera,
bendigo al sempiterno,
bendigo a tu bella alma,
que encierra tu hermoso cuerpo.
2º
tu eres, con mi alma,
mi mayor tesoro y riqueza,
perderte a ti sería como perderla a ella,
vivir sin ti, sería como no tenerla.
sería como un rey sin trono,
o como un labrador si tierra,
o como un herrero sin yunque,
o com0 un carro sin yegua,
como un arquero sin arco,
o como un arco sin flechas,
como un guerrero sin espada,
o como una espada sin fuerzas.
si tú no estás en mi vida,
¿para qué tenerla?
3º
y como el hierro grosero
que al rojo vivo se templa,
entre ascuas encendidas
y golpes, que la atormentan,
así, alma de mi vida,
te entrego mi vida a ciegas
para que hagas de mí una espada,
que afilada en las tinieblas
haga temblar a demonios
y a dioses de las esferas.
así yo, ¡amor mío!,
¡fórjame de esa manera!
con el candor de tus labios
y las llamas de tu hoguera,
con tu amor apasionado,
sediento, del agua fresca.
me hundo en ti,¡amor mío!
y agito tu alma tierna,
que despierta adormilada,
y adormilada despierta,
entre suspiros de amor
y del amor sedienta.
como una brisa a las llamas,
avivo yo a quién me templa
y entre las chispas de un eterno gozo,
surgen,
los truenos, de nuestra conciencia.
embriagada de vapores
y de la olorosa esencia,
como un licor destilada
subiendo por nuestras vértebras.
como a una espada,¡amor mío!
¡fórjame en tu herrería!
¡fórjame, amada herrera!
¡fórjame!, amada esposa,
madre, hermana y compañera.
¡fórjame de una vez por todas
y haz de mí un hombre espada,
¿a qué esperas?
4º
me atraes y me calientas
y en tu hoguera, ¡amor mío!,
me fundes y me templas
y a veces me derrito,
embrujado por tu belleza
y tu cuerpo ¡tan bonito!
y de su finas caderas.
y en tu regazo, mi vida,
tu corazón se hace mío
y en la selva de tu cuerpo,
me calientas.
de la humedad de tus besos,
surgen las nubes
y con tu aroma, y el perfume
que emana de tu cuerpo,
me refrescan.
5º
no necesito flores ni paisajes
¡te tengo a ti!
no necesito valles, ni perfumes.
tu eres el cielo, el aire y la tierra,
tu eres un nido lleno de estrellas,
el paisaje preferido de mi alma,
eso eres tú.

No hay comentarios:
Publicar un comentario